viernes, 8 de julio de 2011

EL PODER DEL PENSAMIENTO




 Nuestro primer pensamiento en cada circunstancia de la vida no debe ser ¿qué puedo conseguir?, sino ¿cómo puedo ayudar? Esto, desde luego parece una tontería de acuerdo con las normas mundanas comunes, pero es realmente la más elevada sabiduría, porque ella conduce al logro de una vida de verdadera armonía, satisfacción y paz.

Había una vez un sabio que vivía en un pueblo y a quien muchos iban a ver en busca de consejo e información.
Cierto día, un recién llegado fue a ver al sabio y le dijo: ¿Qué clase de gente vive aquí?
Pero el sabio respondió con otra pregunta: ¿Qué clase de gente es la que vive en el pueblo de donde vienes?

El recién llegado replicó: ¡Oh!, son unos miserables, hostiles, mezquinos, sin sentimiento de solidaridad. ¡Es muy difícil convivir con ellos!
Bien –dijo el sabio-, esa misma clase de gente encontrarás aquí.

El poco tiempo, otro visitante llegó al pueblo y le hizo al sabio la misma pregunta: ¿Qué clase de gente vive aquí? El anciano replicó preguntando: ¿Cómo era la gente del lugar donde vienes?

Oh –el segundo forastero respondió-, eran personas espléndidas, bondadosas, buenos amigos. Llenos de bondad. Siento haberlos dejado.

Entonces –dijo el sabio- esa misma clase de gente encontrarás aquí.


Henry Thomas Hamblin (1873-1958) Del libro “El poder del pensamiento”

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